LLeccion #38

LECCIÓN #38

EL APOCALIPSIS,

CAPITULOS 19-22

VERSÍCULO PARA MEMORIZAR

“El que venciere, poseerá todas las cosas; y yo seré su Dios, y él será mi hijo”. Apocalipsis 21:7.

OBJETIVO

Estudiar con alegría, fe y renovada esperanza las últimas escenas del drama de la humanidad, y el comienzo de la eternidad para el género humano.

VERDAD CENTRAL

El Apocalipsis no termina con la espantosa suerte de los réprobos, sino con la bendita felicidad de los elegidos. Lo sombrío da paso al cantar. Hay un pasar de las tinieblas a la luz, de terribles días de juicio a espléndidos días de bendición.

BOSQUEJO

 

ALGUNOS DETALLES RELEVANTES 

Apocalipsis 20:2. . . .Y LE ATÓ POR MIL AÑOS.

A este período de tiempo se le llama “el milenio”. Es el tiempo en que Cristo reinará en esta tierra (Isaías 2:2-4;  Daniel 7:13,14;    Zacarías 14:9).  Satanás no quedará libre para actuar (20:2), florecerá la justicia (Isaías 11:3-5), la paz será universal (Isaías 2:4), y se incrementará grandemente la productividad de la tierra (Isaías 35:1,2). Al final del milenio, Satanás será suelto para hacer un último intento de derribar a Cristo, pero sin éxito (vv. 7-9).

Apocalipsis 20:14. LANZADOS EN EL LAGO DE FUEGO.

La Biblia describe un cuadro terrible del destino final de los perdidos:

Habla de:

  1. “Tribulación y angustia” (Romanos. 2:9),
  2. “Lloro y crujir de dientes” (Mateo 22:13;  25:30),
  3. “Eterna perdición” (2Tes. 1:9)
  4. “Horno de fuego” (Mt. 13:42,50)
  5. “Prisiones de oscuridad” (2 Pedro 2:4),
  6. “Castigo eterno” (Mateo 25:46),
  7. Un infierno, donde el fuego “no puede ser apagado” (Marcos 9:43),
  8. Un “lago de fuego que arde con azufre” (Apocalipsis 19:20) y
  9. “El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 14:11).

No cabe duda de que “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” (Hebreos 10:31). El hecho solemne del castigo eterno para el malo es el mayor móvil para llevar el Evangelio a todo el mundo y hacer todo lo posible por persuadir a las personas a que se arrepientan y reciban a Cristo antes que sea demasiado tarde (Juan 3:16).

Apocalipsis 21:4. ENJUGARÁ DIOS TODA LÁGRIMA DE LOS OJOS DE ELLOS.

Desaparecen para siempre los efectos del pecado, tales como la angustia, el dolor, la infelicidad y la muerte (7:16,17;   Isaías 35:10;  65:19;   Romanos 5:12), porque las cosas malas del primer cielo y de la primera tierra habrán pasado completamente y no se recordarán (Isaías 65:16).

Apocalipsis 22:20. CIERTAMENTE VENGO EN BREVE.

La literatura clásica ha descrito este pasaje bajo la imagen de una doncella cuyo prometido la dejó para ir de viaje a la Tierra Santa, con la promesa de que, a su regreso, la haría su amada esposa.

Muchos le decían a ella que jamás volvería a verle. Pero ella creía en la palabra de él, y tarde tras tarde bajaba al solitario puerto y encendía una luz frente a las rugientes olas, para dar la bienvenida al navío que había de devolverle a su amado. Y junto a aquella luz vigilante estaba ella ocupando su puesto cada noche, rogando a los vientos que diesen prisa a las perezosas velas para que pudiese llegar pronto aquel que lo era todo para ella.

Así también, el bendito Señor que nos ha amado hasta la muerte, se ha marchado a la misteriosa “Tierra Santa” de los cielos, prometiendo que, a su vuelta, tomará a su sufrida y fiel iglesia como a su dichosa y eterna esposa. Algunos dicen que se ha ido para siempre y que nunca más lo veremos aquí. Pero su última palabra fue: “ciertamente vengo en breve”. Y sobre la oscura y caliginosa playa que se hunde en el mar eterno, cada creyente verdadero monta guardia junto a la luz encendida por el amor, velando, orando y esperando por el cumplimiento de su obra, no contento con otra cosa que con su firme promesa, y llamando constantemente desde el fondo amoroso de su alma: “¡Amén, sea así!  ¡Ven, Señor Jesús!”

Y alguna de esas noches, mientras el mundo está ocupado de sus alegres frivolidades, riéndose de la doncella del puerto, una forma se levantará de las turgentes olas, como otrora en Galilea, a vindicar para siempre toda esa espera y devoción, y traer a ese fiel y constante corazón un gozo, una gloria y un triunfo que nunca tendrá fin. AMÉN.

 

PREGUNTAS PARA REPASO

"El Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tenga sed, Venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente" Ap. 22:17

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"Manatial de luz, un arcoiris de esperanza "