Una Iglesia Bien Atendida

Una Iglesia Bien Atendida

1Pedro capítulo 5

 Pedro termina su carta con una serie de exhortaciones para todos los creyentes. El autor enfoca tres relaciones de gran importancia, especialmente para los que sufren hostilidad en el lugar donde viven, El creyente tiene que mantener una relación correcta con los otros miembros de la iglesia, con Dios y también con Satanás, su verdadero adversario.

El capítulo 5 tiene una conexión lógica y muy íntima con el capítulo 4. El apóstol ha hablado con gran seriedad a los creyentes. Les ha dicho que tienen que vivir con rectitud; en 4:17 añadió que estaban en peligro de ser disciplinados por el Señor si no enderezaban sus caminos.

En toda comunidad cristiana, los pastores son claves porque tienen que orientar a los creyentes en lo que se refiere a sus responsabilidades, además de animarlos y apoyarlos cuando desfallecen. Pero sobre todo, deben poner el ejemplo en cuanto a la actitud y conducta que todos deben seguir. Por eso, el escritor pasa directamente al tema de los líderes.

Se puede dividir este capítulo en cinco temas:

LOS ANCIANOS – PASTORES 5:1–5

Las iglesias del Nuevo Testamento imitaron la costumbre de los judíos de reunirse en las sinagogas. Los líderes judíos eran llamados “ancianos” porque tenían más madurez y experiencia que el resto de la comunidad. Las nuevas iglesias también reconocieron como dirigentes a un grupo de ancianos.

También se les llamaba “obispos”, nombre usado entre los griegos (1 Timoteo 3:1, Tito 1:7). El vocablo significa uno que mira, supervisa y vela por el bienestar de la comunidad.

 

ANCIANO = OBISPO = PASTOR

 La función espiritual de este grupo de hombres se ve con más claridad en el verbo “apacentar” y en el nombre “pastor” (Hechos 20:28,  1 Pedro 5:2). Los miembros son las “ovejas” y el pastor cuida del rebaño.

Esta imagen de los líderes como pastores llegó al judaísmo y al cristianismo a través de los profetas del Antiguo Testamento. Los reyes y los sacerdotes eran los pastores del pueblo judío.

El pastor de ovejas en el mundo del medio oriente tenía importantes tareas: defendía a los animalitos de sus enemigos naturales tales como lobos y leones; los guiaba a los campos más fértiles y de vuelta al redil, buscaba el alimento y agua necesarios, sanaba a los enfermos y buscaba a los perdidos. Es muy instructivo comparar estas funciones con las responsabilidades de los pastores espirituales.

En esta sección Pedro se dirige al equipo de hombres que tienen el liderazgo de la congregación sin importar el título que se use para designarlos. Puede incluir al que es llamado “pastor”, a los que son sus asociados y también a los laicos que a veces son llamados “ancianos”. Pueden ser personas ordenadas o no.

Lo más significativo es que según el Nuevo Testamento, todos ellos son responsables del bienestar espiritual de los miembros de su iglesia, son los que pastorean la grey y deben cumplir con los requisitos que aparecen en 1Timoteo 3:1–7 y Tito 1:3–9. Asimismo, han de participar en la enseñanza y dirigir a los congregantes, conforme a los distintos dones espirituales que tengan.

 

REFLEXIÓN

Medite en los versículos 1–7.

  1.  ¿Qué dice Pedro que le da autoridad para escribir sobre estos temas?
  2.  ¿Cuál es la conducta que los líderes han de evitar?
  3. ¿Cómo llevan a cabo su tarea de apacentar la grey?
  4. ¿Encuentra en los versículos 2 y 3 los móviles incorrectos que pueden motivar a un líder?
  5. ¿Cuál es la promesa que debe animar a los ancianos pastores?
  6.  ¿Cómo deben los líderes y los miembros de la iglesia practicar la humildad?
  7. ¿Cómo se ve esta característica en el versículo 7?

El anciano debe andar con Cristo (v. 1)

Pedro halla en su propia experiencia las bases para escribir a los creyentes en Asia Menor. El presenció los sufrimientos de Cristo y conocía de primera mano que nuestras aflicciones no son mayores que las de nuestro Señor.

 El apóstol ya era anciano y había trabajado duro para guiar y apoyar a los creyentes porque recordaba claramente que Jesucristo le había encargado: “Apacienta mis ovejas” (Juan 21:15–17). Cuando estuvo con él en el Monte de la Transfiguración, experimentó la gloria que será revelada.

Las lecciones que da aquí sobre la humildad reflejan lo que Jesús enseñó a los discípulos sobre el liderazgo en Lucas 22:24–30 y otros pasajes.

 El anciano y el pastor han de estar todos los días en comunión con Cristo. Entonces, como Pedro, tendrán mucha sabiduría y experiencias para edificar a los demás. El anciano necesita estar creciendo constantemente en su conocimiento de la Palabra de Dios y de la doctrina. Ha de ser una persona llena del Espíritu Santo que lleva a la práctica diaria su conocimiento del Altísimo. Debe ser un ejemplo de madurez espiritual.

 

El anciano ha de apacentar la grey desinteresadamente (v. 2)

La prioridad del anciano y el pastor es apacentar la grey. Tiene las tareas de alimentar, proteger, guiar, apoyar a los débiles y vendar a los heridos.

Además, ejercen un liderazgo de servicio. Antes de ser seleccionados, deben demostrar el espíritu de servicio que se requiere para cuidar al rebaño. Necesitan tener un corazón de pastor que piensa primero en las necesidades de la grey y no en su comodidad personal.

1 Timoteo 5:17–18 enseña que algunos de los ancianos recibían sostén económico. Apacentar la grey requiere tiempo.

 

El anciano no busca el poder, sino ser ejemplo de la grey (v. 3)

Posiblemente la tentación más grande del líder es acostumbrarse a dirigir y a mandar. Jesús enseñaba que el liderazgo espiritual no es así.

“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:45).

El pastor de ovejas debe caminar delante de ellas para que le sigan. Los miembros de la congregación harán lo mismo porque verán en él lo que ellos quieren ser, personas moldeadas por el Espíritu de Dios.

 

El anciano busca agradar a Cristo, el Príncipe de los pastores (v. 4)

Aun en este último capítulo Pedro sigue desarrollando los temas del sufrimiento y la gloria. En 5:1 habló de los sufrimientos de Cristo y de la gloria de su segunda venida. Aquí menciona que el trabajo del anciano pastor es como un sacrificio que se ofrece por los demás. Después vendrá la corona incorruptible de gloria. El Príncipe de los pastores, Jesucristo será quien la entregue a los ancianos pastores que se entreguen fielmente a la tarea de servir como el Señor lo hacía. La meta es seguir su ejemplo y obedecer el llamamiento que recibimos de él.

El anciano enseña humildad (v. 5)

El ejemplo servicial de los líderes instruye a los jóvenes y a todos los miembros de la iglesia a ser humildes. El autor ha venido enfatizando el tema de la sumisión desde el capítulo 2. La frase revestíos con humildad parece reflejar el ejemplo de Cristo cuando se ciñó con una toalla para lavar los pies de los discípulos (Juan 13:4–17).

Los primeros lectores vivían en una sociedad muy sensible a las distinciones sociales. La posición significaba mucho: cómo tratar al superior, al inferior y dar a cada uno el lugar que merecía. En la iglesia, esto debía ser diferente.

Probablemente el sufrimiento había provocado tensiones adicionales. La reacción de los ancianos no era la misma que la de los jóvenes. La sujeción a las autoridades tal vez era más fácil para algunos que para otros y diferían en cuanto a cuál era la conducta más adecuada para los cristianos en cada circunstancia. Estas diferencias pueden crear problemas entre los creyentes.

La humildad equivale a ser sobrio, modesto y cortés. Es escuchar las opiniones de todos, evitar el orgullo y la arrogancia. La humildad evita los celos, los resentimientos y las disensiones. Es confiar en otros, dejar que trabajen y contribuyan con su esfuerzo propio. Es preocuparse genuinamente por las necesidades de otros.

REFLEXIÓN

  1.  ¿Cuál cree que es la tarea más difícil del líder?
  2. ¿Cómo pueden los miembros de la iglesia hacer más fácil las responsabilidades de los ancianos, que son pastores de las ovejas?
  3.  ¿Cómo evitar las tentaciones financieras?
  4.  ¿Cómo define: “que no se enseñoreen sobre la grey”?
  5.  ¿Cómo ser un buen ejemplo?
  6.  ¿Qué debe hacer una congregación cuyos líderes abusan del poder?
  7.  ¿Qué deben hacer los líderes cuando los miembros no quieren seguirlos?
  8. ¿Qué cosa aprecia usted más en cuanto a los líderes de su iglesia?
  9. ¿Les ha mostrado agradecimiento?

 

SOMETIENDOSE A DIOS 5:6–7

La misma humildad se practica con respecto a Dios. Los primeros lectores experimentaban la hostilidad de los vecinos y la incertidumbre tocante al futuro. Las pruebas y los sufrimientos provocan dudas y preguntas. “¿Por qué permite el Señor esto?” Estas actitudes pueden llevarnos a quejarnos, a sentir amargura y al fin, rebeldía contra el Creador.

El creyente sumiso al Señor acepta su voluntad con humildad. Nuestro Padre Celestial es sabio y sabe lo que es mejor. La poderosa mano divina es suficiente para protegernos dentro del horno de prueba o sacarnos de él; él sabe cuándo y cómo exaltarnos. Su tiempo es perfecto.

Ser humilde es no cuestionar la voluntad del Soberano del Universo ni exigirle de más. Es confesar aunque no se entienda todo, confiando sólo en él. Es reconocer que no habrá recompensa inmediata por la fidelidad.

Aparte de la rebeldía está la ansiedad. La respuesta a ella es la confianza en el Todopoderoso. Cuando confrontamos el motivo de la ansiedad la echamos sobre el Señor, porque él tiene cuidado de nosotros. Compare la exhortación y la promesa de Filipenses 4:6–7.

Pedro dice a los lectores: “No permitan que la ansiedad obstaculice su fidelidad a Dios”. La meta no es sobrevivir, sino conducirnos con santidad y rectitud dentro de una sociedad hostil. Queremos impactar a nuestro mundo con el testimonio de la fe y la buena conducta.

 

EL VERDADERO ADVERSARIO 5:8–9

El triunfo de Jesucristo sobre los ángeles caídos mencionado en 3:19 y 22 sugiere que no todo el problema está a la vista de los creyentes. Ellos pensaban que sus adversarios eran los hombres que los rodeaban.

Pero el escritor ve más allá, recordando que Jesús le dijo, “Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo”. Pedro falló y negó a Cristo tres veces. En aquella ocasión, el apóstol estaba también en medio de personas hostiles que le acusaban, pero mostró cobardía y cayó. Sin embargo, los enemigos no eran los hombres, sino que había sido una trampa del diablo.

Es muy significativo que Pedro haya terminado la carta con estas instrucciones sobre Satanás. Pablo hizo lo mismo en Efesios 6:10–20. Ambos apóstoles definen deberes muy grandes y difíciles para los creyentes pero son obligaciones que si se cumplen, frustrarán los propósitos del diablo y fortalecerán a la iglesia. El gran enemigo de la fe pondrá todo obstáculo para que el creyente no cumpla con ellos y todos tendremos que resistir sus ataques para poder cumplir la voluntad de Dios.

Pedro fundamenta su exhortación en su propia experiencia. Satanás busca a los que no lo consideran como adversario y no reconocen su poder. Busca a los autosuficientes, a los que no piensan con sobriedad ni velan en oración.

La resistencia que hemos de poner es la fe. “La poderosa mano de Dios” es nuestra única esperanza. Traigamos al Señor toda nuestra ansiedad y debilidad. Sólo él es más poderoso que el diablo.

Un motivo de ánimo es que el creyente no está solo. Los padecimientos y trampas que el diablo pone a los lectores de su misiva son los mismos que los creyentes que sufren en todo el mundo.

LA PROMESA DE DIOS 5:10–11

El cuerpo de la carta termina con esta bendición y doxología. Pedro asevera que Dios, su gloria eterna y su obra en el creyente son los que lo llevan a la madurez completa.

El Altísimo es el dador de toda gracia, el que responde a la necesidad del creyente incondicionalmente. Su misericordia abunda para toda necesidad y no depende de nuestros méritos.

Por última vez en la carta se menciona el sufrimiento y la gloria. Note la duración de estas experiencias. El Creador ha llamado al creyente a la gloria que es eterna. Pero el sufrimiento es pasajero, por un poco de tiempo. Primero la cruz y después la corona.

 

SUFRIMIENTO BREVE >> GLORIA ETERNA

Cuando termine la aflicción, Dios hará su obra perfecta en nosotros. La carta comenzó con una nota de esperanza y termina con la misma.

La doxología subraya el soberano y eterno reinado de Cristo en el mundo. El Padre Celestial permitía el sufrimiento de los lectores porque nada sucede sin su permiso; él controla todo y tiene su mano puesta sobre el termostato de las pruebas y vigila el reloj. Cuando sea el momento apropiado, quitará la prueba y volverá en gloria para poner fin a toda la hostilidad del mundo y el sufrimiento de los cristianos.

LA CONCLUSIÓN QUE ANIMA 5:12–14

Las últimas palabras de la carta se escribieron para animar a los creyentes que se encontraban en un mundo enemigo y hostil

Pedro desea que el afecto entre los cristianos y la armonía y tranquilidad en la congregación sea un motivo de aliento para todos. La manera de demostrarse el amor depende de las costumbres en cada lugar.

Las manifestaciones de cariño entre los creyentes fortalecen los lazos de la unidad. El amor recuerda a los creyentes que mientras el mundo los rechaza, en la familia de Dios son aceptados y apreciados. El afecto afirma a los miembros de la congregación que pueden contar con el apoyo y las oraciones de los demás en momentos de prueba.

 REFLEXIÓN

  1. ¿Cómo puede usted “revestirse con humildad” esta semana, en relación a una persona difícil?
  2. Si los líderes y los miembros de su iglesia mostraran humildad, ¿cómo cambiaría esto la vida y el testimonio de su congregación?
  3. Piense en una experiencia en que haya “echado sobre Dios su ansiedad”. ¿Qué le impide hacerlo con más frecuencia?
  4. ¿Cómo piensa que Satanás está “buscando devorarlo”?
  5. ¿Cómo confronta esta amenaza? Apunte tres enseñanzas de esta carta que le hayan ayudado en su vida personal, en su relación con otros creyentes y en su relación con la comunidad
  6. Escriba también tres responsabilidades específicas que Dios le ha dado a través de este estudio y cuál es su plan para cumplirlos.

 

 

 

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